País Bassari, Senegal
Como empezar este último post de Senegal sin contar la aventura vivida que casi nos cuesta la vida! Bueno quizá no tanto, pero peligrosa un rato.
Justo unos minutos después de escribir el anterior post en el "7 place" camino kedougou se escuchó un ruido sospechoso sobre la rueda izquierda trasera, por lo que el conductor (por llamarlo de una forma amable, y no puto suicida kamikaze) decidió parar y revisar de manera muy liviana el problema y aplicar la solución mundialmente conocida de los golpecitos mágicos, posteriormente tomo¡ando la decisión de retomar el viaje. Y lo que nos temíamos, en una curva de esas y volantazos del otro, sonó un "puuuum" y de repente veo pasar por mi ventanilla la rueda adelantándonos con el eje partido. Para flipar, porque perfectísimamente podríamos haber volcado y quien sabe que más.
Tras el accidente, sanos y a salvo, conocimos realmente lo que es Senegal: El país de la paciencia, esperas injustificadas y del pasaporte. Estuvimos más de 4 horas tirados en una cuneta sin explicaciones, ni agua, mientras el kamikaze iba y venía a no sé donde tratando de arreglar la mierda de coche.
Al fin y con muchas horas de retraso llegamos a Tamba, donde simplemente habíamos de hacer un transbordo rápido. Pero que ostias, es Senegal! Por lo que nos tomo nuevamente otras 3 horas de espera en la sucia, asquerosa, maloliente, repugnante estación de transporte (bueno ahora que pienso como todas las del país que hemos visto), entre "ahora mismo salimos" y otro sin fin de frases carentes de sinceridad. Al fin, tras ponernos de acurdo con los otros 3 chicos con los que compartiríamos el viaje, decidimos comprar la plazas restante para completar el coche y salir a nuestro destino, siendo las 11pm y con 3.5 por delante.
Menudo día de mierda!!! Y mira que celebrábamos lo perfecto que se iban sucediendo las cosas hasta el momento.
Tras una jornada tan dura para nuestros culos y espaldas, decimos tomarnos de descanso aquel día, levantándonos como excepción más tarde de las 9am, y tratar de organizar con la ayuda de un guía genial a priori la ruta por el País Bassari de las siguientes 3 jornadas en moto, Y digo "a priori" porque resulto ser un sin fin de desgracias sucesivas. Entre las motos que no embragaban y tenían más perdidas de gasolina que Concha Velasco en un guateque, el abandono del guía Soleiman en su pueblo Ibel (en casa de sus familiares, los cuales la comunicación era imposible debido a que ni papa de inglés, francés ni castellano) por más de cinco horas, etc., tomamos la decisión salomónica de regresar a Kedougou, así sin conocer la tribu primitiva Iwol, ni la cascada de Dindifello. Ésta no estuvo exenta de una pequeña bronca a la noche con Soleiman cuando se presentó con una retahíla de excusas injustificadas. El fin fue la devolución de las "chuspinos" con la perdida de la pasta y un día del viaje, el cabreo consiguiente y la improvisación del resto de días.
Pero como dice mi abuela, y supongo que la de much@s de vosotr@s, "No hay mal que por bien no venga", presentándose la oportunidad de conocer una amabilísima familia, compartiendo con ellos una muy buena tarde de tradición de los 3 tés ("El primero amargo como la muerte, el segundo bueno como la vida y el tercero dulce como el amor"), unos toques de pelota con uno de los muchos niños que allí vivían, una sesión de trenzas, etc. Todavía no se cómo pasó, pero acabé siendo adoptado por la matriarca, y teniendo una nueva madre, pero ésta en el continente africano. Como dijo Nena (el nombre de ella), ahora ya tenía Madre África. Y no hay celebración buena que no se preste sin la sesión fotográfica de recuerdo, pués tal fue así al grito de Madre que posamos los nuevos progenitores adoptivos y el menda.
Y por buen rollo con la gente, simpatiquísima y amables como nadie hasta el momento, del campamento pudimos quitarnos la espinita y visitar el pueblo Iwol. Conociendo tras una corta, pero intensa ascensión a una de las montañas, al jefe de la tribu, ya pervertida por occidente, Jean Baptista. Quien nos explico de manera concisa su historia, y nos guió entre las chabolas por un puñado de kolas (fruto donde se extrae el componente excitante y estimulante del refresco) y un par de euros con el pretexto de ser en beneficio del poblado. Pero nada más lejos de saciar por un rato el grave problema de alcoholismo que sufren.
En gesto de agradecimiento con los "amis" del campamento los invitamos a cenar Poulet Yasse avec rize (pollo con arroz) que previamente habíamos comprado y matado nosotros. Cena muy agradable y simpática.
En resumen esta última etapa del viaje ha sido un poco decepcionante, pero sabedora de experiencias y costumbrismo puro senegalés.
Ahh!! Ahora mismo hacinados de nuevo en bus cochambroso "directo" a Dakar, pasará algo? Seguro que sí.
Besos y nos vemos en breve, todo y que sea por unos días. Au revoire.
Pd: Pues no se hecho esperar, son la 5 el bus se ha parado en mitad de una carretera a ninguna parte, la mayoría de gente baja. Me pregunto, que sucede? Pues que es viernes, y es la hora de rezar una de sus 5 plegarias diarias para los musulmanes, inclusive el chofer. Ufff! El viaje me da que se alargará hasta la madrugada.
Pd2: Hemos llegado a las 5am a la oscura ciudad de Dakar., tras 15 horas de viaje para recorrer unos 800 kms.
Pd2: Hemos llegado a las 5am a la oscura ciudad de Dakar., tras 15 horas de viaje para recorrer unos 800 kms.
Pacieeeeenciaa

2 comentarios:
Di que si, es una kaka todo eso... mientras el resto nos lo pasamos de p.m. aquí currando como cabrones jajajaja Bueno chaval pasalo muy bien que hay gente que te está siguiendo con los dientes que ya llegan al suelo. Un beso de Verónica y Antonio.
Oye muchas gracias a los dos!! Vero el día que te canses del flamenquito, siempre tendrás un hippie. Ahora que pienso vero es la santa? a pues entonces nieves quería decir. Bueno no se que lio. Besos para todos.
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